Fragmento de una Carta de Ezra Pound a William Carlos Williams

He aquí una lista de hechos acerca de la cual tanto yo como otros 9,000,000 de poetas hemos parloteado hasta el cansancio:

1. La primavera es una estación agradable. Las flores, etc., etc. brotan y abren sus pétalos, etc., etc.

2. Las fantasías de un jovencito. Ligeras, pesadas, alegres, etc., etc.

3. El amor, un cosquilleo delicioso. Indefinible, etc.
a) De día, etc., etc., etc. b) De noche, etc., etc., etc.

4. Los árboles, las colinas, etc., gracias a una naturaleza providente, presentan una distribución diversa, en diversos lugares.

5. Los vientos, las nubes, las lluvias, etc. aletean a través y por encima de ellos.

6. Los hombres aman a las mujeres. (Es más poético en singular, pero el verbo conserva la misma forma.)

(En Grecia y en los países paganos, los hombres amaban a los hombres, pero esto ya ni se menciona en una sociedad educada, a menos que sea en un sentido purificado.) No me atraen las costumbres paganas, pero mis prejuicios personales no forman parte de la materia poética. Además, no me puse precisamente lascivo en A.L.S. No obstante, en los seis puntos antes mencionados, creo que puedes encontrar lo importante de la materia poética de todos los tiempos. Espera: cabe añadir:

7. Los hombres participan en las batallas, etc., etc.

8. Los hombres salen de viaje.

Más allá de esto, los hombres piensan y sienten ciertas cosas y ven ciertas cosas no con la visión corporal. Y ahora que comienzo a interesarme, ¿el público en general, el demasiado insensible, se queda dormido? Ni modo. Para terminar ya con este altercado, si Ío que me quieres decir es que A.L.S. es un libro más bien melancólico y desagradable, en eso estamos de acuerdo. Lo pensé en Venecia. Le quité una serie tremendamente melancólica de diez sonetos — al estilo del Thompson de City oj Dreadful Night— que, poéticamente, tienen momentos bastante finos. Escribí, o lo intenté al menos, con un poco de luz del sol de la cual una parte —demasiado para mi sentido crítico— se imprimió. Sin embargo, lo importante de la obra (digamos, 30 de esos poemas) es el trabajo más acabado que he hecho hasta ahora... Y respecto a los "logros últimos de la poesía", ¿a qué te refieres?... Me gustaría, fuera de broma, que definieras esos logros últimos de la poesía. Por supuesto que no estaremos de acuerdo.

Eso sería demasiado poco interesante. A ver si puedo hacer una enumeración:
1. Pintar la cosa tal como la veo.
2. La belleza.
3. La liberación de lo didáctico.
4. Pasaría al menos como "buena educación" ser eco de unas cuantas personas
que, hay que reconocerlo, lo hacen mejor o más brevemente. La simple originalidad, desde luego, está fuera de toda discusión. Además, la Ponchera se encarga de eso. Y, en fin, no olvides que no intento escribir para el público. No puedo. No tengo ese tipo de inteligencia. "Para quienes aman la misma belleza que yo amo, y de la misma manera que yo".