Lluvia

/ 18 noviembre 2021 /

 


 

Llueve y tú dices es como si las nubes

lloraran. Luego te cubres la boca y apresuras

el paso. ¿Como si esas nubes escuálidas lloraran?

Imposible. Pero entonces, ¿de dónde esa rabia,

esa desesperación que nos ha de llevar a todos al diablo?

La Naturaleza oculta algunos de sus procedimientos

en el Misterio, su hermanastro. Así esta tarde

que consideras similar a una tarde del fin del mundo

más pronto de lo que crees te parecerá tan sólo

una tarde melancólica, una tarde de soledad perdida

en la memoria: el espejo de la Naturaleza. O bien

la olvidarás. Ni la lluvia, ni el llanto, ni tus pasos

que resuenan en el camino del acantilado importan;

Ahora puedes llorar y dejar que tu imagen se diluya

en los parabrisas de los coches estacionados a lo largo

del Paseo Marítimo. Pero no puedes perderte.

 

 

Roberto Bolaño 

Bilbao song

/ 10 noviembre 2021 /


Se puede conocer una ciudad

paseando por sus calles, emigrando,

bebiendo en sus tabernas,

y también, por supuesto,

de otras cien mil maneras.

Yo conocí Bilbao

yendo a comprar cristales

para una empresa en la que trabajé;

y aunque después la he visto muchas veces

pienso que como entonces

no la veré jamás,

con su café de gatos y mujeres

en aquel barrio hermoso

como la muerte, y luego,

anatemas murales, niños blancos

llevados por niñeras increíbles,

luz de plomo y carbón

en los paseos,

y monjas monjas monjas

y bocadillos de jamón,

historias de un pasado tenebroso

conversaciones, niño

pórtate bien, qué leches,

sírvanos dos chiquitos paga éste,

ayer trincaron a Ramón,

ay mi chico, me matas,

sigue sigue,

y el zumbido, el martillo,

la competencia de las vagonetas,

todo rodeando aquel Bilbao absurdo

con aire medio inglés y derrotado,

ciudad para vivir, para beber,

si no le llevan los demonios, oiga,

y tanto ruido junto

para nada,

tanta muerte en la guerra

y la perdieron,

tanto placer, y sólo por diez duros.



José Agustín Goytisolo


Píos deseos para empezar el año

/ 06 octubre 2021 /

Pasada ya la cumbre de la vida,
justo del otro lado, yo contemplo
un paisaje no exento de belleza
en los días de sol, pero en invierno inhóspito.
Aquí sería dulce levantar la casa
que en otros climas no necesité,
aprendiendo a ser casto y a estar solo.
Un orden de vivir, es la sabiduría.
Y qué estremecimiento,
purificado, me recorrería
mientras que atiendo al mundo
de otro modo mejor, menos intenso,
y medito a las horas tranquilas de la noche,
cuando el tiempo convida a los estudios nobles,
el severo discurso de las ideologías
—o la advertencia de las constelaciones
en la bóveda azul...
Aunque el placer del pensamiento abstracto
es lo mismo que todos los placeres:
reino de juventud.


Jaime Gil de Biedma

Los gatos lo sabrán

/ 30 septiembre 2021 /


Aún caerá la lluvia

sobre dulces empedrados,

una lluvia ligera

como un hálito o un paso.

Aún la brisa y el alba

florecerán ligeras

como bajo tu paso,

y tú regresarás.

Entre flores y alféizares,

los gatos lo sabrán.


Llegarán otros días,

llegarán otras voces.

Sonreirás sola.

Los gatos lo sabrán.

Oirás viejas palabras,

vanas y cansadas

como vestidos usados

de las fiestas pasadas.


Tú también harás gestos.

Responderás palabras;

rostro de primavera,

tú también harás gestos.


Los gatos lo sabrán,

rostro de primavera,

y la lluvia ligera,

el alba de jacinto,

que el corazón lacera

de quien no te espera,

son la triste sonrisa

que tú sonríes sola,

Llegarán otros días,

voces y despertares.

Sufriremos al alba,

rostro de primavera.

 


Cesare Pavese

 

 


 

 

.

Fuga de la muerte

/ 15 septiembre 2021 /


 

Negra leche del alba la bebemos al atardecer
la bebemos a mediodía y en la mañana y en la noche

bebemos y bebemos
cavamos una tumba en el aire no se yace estrechamente en él
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus
mastines
silba a sus judíos hace cavar una tumba en la tierra
ordena tocad para la danza

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos en la mañana y al mediodía te bebemos al atardecer
bebemos y bebemos
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita cavamos una tumba en el aire no
se yace estrechamente en él
Grita cavad unos la tierra más profunda y los otros cantad sonad
empuña el hierro en la cintura lo blande sus ojos son azules
cavad unos más hondo con las palas y los otros tocad para la
danza

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía y la mañana y al atardecer
bebemos y bebemos
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita él juega con las serpientes
Grita sonad más dulcemente la muerte la muerte es un maestro
venido de Alemania
grita sonad con más tristeza sombríos violines y subiréis como
humo en el aire
y tendréis una tumba en las nubes no se yace estrechamente allí

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos a mediodía la muerte es un maestro venido de
Alemania
te bebemos en la tarde y la mañana bebemos y bebemos
la muerte es un maestro venido de Alemania sus ojos son azules
te hiere con una bala de plomo con precisión te hiere
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
azuza contra nosotros sus mastines nos sepulta en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro venido
de Alemania
tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita



Paul Celan


(Traducción de de José Ángel Valente)

 

Tres poemas de Ungaretti

/ 23 agosto 2021 /

 

  

A la salida


Quién viniera conmigo a través de los campos


El sol se esparce en diamantinas

gotas de agua

sobre la frágil hierba


Me recuesto con

el placer

del apacible corazón del universo


Las montañas crecen

en corrientes de sombra lila

y se perfilan contra el cielo


En la luminosa cúpula arriba

el hechizo se ha roto


Y yo retorno hacia mí

y anidado me escondo dentro de mí mismo




Distante


Distante en una tierra distante

como a un hombre ciego

ellos me han abandonado




Vagabundo


En ningún

sitio

de la tierra

me puedo

afincar


A cada

nuevo

clima

que encuentro

descubro

transido

que

ya una vez

le estuve

acostumbrado


Y me desprendo siempre

extranjero


Naciendo

vuelto de épocas demasiado

vividas


Gozar un sólo

minuto de vida

inicial


Busco un lugar

inocente

 


Giuseppe Ungaretti

 

 

Soneto a Orfeo XIX

/ 05 agosto 2021 /

 

También cambia tan rápido el mundo
como las formas de las nubes,
todo lo terminado cae
hogar de los ancestros.

Sobre el cambio y el andar,
más lejos y más libre,
tu canción aún suena,
Dios de la lira.

Los sufrimientos no se entienden,
ni se aprende el amor,
y lo que la muerte
nos quita,

no es revelado.
Solamente la canción sobre la tierra
consagra y engrandece.


 

Rainer Maria Rilke

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