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Donde habite el olvido

/ 01 julio 2022 /


Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.

 

Luis Cernuda

Tus cartas son un vino

/ 15 febrero 2022 /


 

 Tus cartas son un vino
que me trastorna y son
el único alimento
para mi corazón.
 
Desde que estoy ausente
no sé sino soñar,
igual que el mar tu cuerpo,
amargo igual que el mar.
 
Tus cartas apaciento
metido en un rincón
y por redil y hierba
les doy mi corazón.
 
Aunque bajo la tierra
mi amante cuerpo esté,
escríbeme, paloma,
que yo te escribiré.
 
Cuando me falte sangre
con zumo de clavel,
y encima de mis huesos
de amor cuando papel.

 

Miguel Hernández

Las Músicas Acordadas - La Voz a Tí Debida (Pedro Salinas)

/ 03 julio 2012 /
    

    Programa de radio español, dedicado al poemario de Pedro Salinas, La voz a Ti debida. El programa contaba con la participación del poeta José Hierro, quien hacia la selección de los textos que se leían.



Muchísimas gracias a Javier Diez, quien fue el que me dio a conocer este audio, enviándomelo vía mail.

 ¡Infinitas gracias por compartir poesía!


Radio Homenaje a Vicente Aleixandre

/ 01 julio 2012 /

Con motivo de la conmemoración de los 30 años de la entrega del premio Nobel al poeta Vicente Aleixandre, la radio nacional española (RNE) dedicó uno de sus programas a recordar este hecho memorable para las letras en castellano.


 Un audio que vale la pena oir, no solo para los admiradores o fanaticos del poeta, sino tambien a los que les guste la poesía ya que recoge textos recitados por el propio autor, además de anecdotas que vivió junto a otros destacados poetas de su generacion, como Federico García Lorca, Luis Cernuda o José Hernández.



¡Compartan Poesía!


Obra Poética de Pedro Salinas

/ 06 diciembre 2009 /
Don Pedro, así era como lo llamaban sus congéneres, fue miembro de la recordada Generación del 27 de la poesía española. Uno de los poetas académicos. Su poesía estuvo dominada por un gran amor, el amor al amor. Maestro de muchos jóvenes poetas, entre ellos de Luis Cernuda, quien llegaría posteriormente a ser recordado como uno de los más grandes poetas península. Humanista y patriota, conoció el exilio en carne propia y no solo el exilio de la patria, la tierra natal amada, sino también del de la lengua, ya que fue en Estados Unidos donde encontró asilo al verse obligo -por la ética y la represión- a huir de la España de la postguerra. Fue critico y dramaturgo. Consideraba que la tarea de todo ser humano era ser perfeccionarse para ser mejor persona.




Alguna vez lei por ahí que es uno de los poetas olvidados -injustamente-, a mi me parece que es mas preciso decir que es uno de los grandes desconocidos de la su generación. Solo preguntando notamos que se escuchan nombres como Alberti, Garcia Lorca, Cernuda o Miguel Hernandez, pero Salinas nada tiene que envidiarles a esos los otros. Es más, sus poemas de amor están en lo mas alto de su genero en nuestra lengua, y que se encuentran en su maravillosa trilogía La voz a ti Debida, Razón de Amor y Largo Lamento, este ultimo libro muy difícil de conseguir ya que su publicación fue muy problemática.


En esta ocasión quiero COMPARTIR su obra poética casi completa. Sí, casi completa, porque lamentablemente no pude encontrar en ningún lado su Largo Lamento, pero que lo posteo en forma de fragmentos para ser completados. Ojala quien lo tenga tenga la bondad de compartirlo.


Presagios (1923)


Su primer libro, animado por su maestro Juan Ramón Jiménez. Éste se encargo de la ordenación de los poemas. Nuestro poeta sentía hacia Juan Ramón admiración pura y gratitud, a la vez que los unía una profunda amistad y afinidad poética. Dicho esto, podemos comprender que este libro recibe la influencia decisiva de la concepción de poesía pura que Juan Ramón había expresado a partir de Eternidades (1915) y Diario de un poeta reciencasado (1916).




Seguro Azar (1929)


SEGURO AZAR corresponde a una nueva relación del poeta con la realidad, realidad que es la de los «tiempos modernos» de los años veinte: el cine, el automóvil, el teléfono, los aviones que otorgan el dominio del tiempo y el espacio



Fabula Y Signo (1931)


FÁBULA Y SIGNO (1931), libro de transición que continúa el tono y la temática del anterior y apunta ya algunas de las líneas de «La voz a ti debida», cierra la primera etapa en la trayectoria de Salinas.



La Voz a Ti Debida (1933)


"La Voz a Ti Debida" es la obra más significativa de Pedro Salinas. Su título procede de la Égloga III de Garcilaso (mas con la lengua muerta y fría en la boca / pienso mover la voz a ti debida?). En esta obra se narra el encuentro del amor y el deseo del poeta por desvelar la esencia de la amada, que se oculta tras su apariencia.

Obra que habría de ejercer una larga y decisiva influencia en la formación de algunos de los más importantes poetas de la postguerra española, el libro es un largo poema de amor en el que Pedro Salinas (1891-1951) optó por una sencillez caracterizada por la transparencia, la nitidez del lenguaje y la sabia reelaboración del habla cotidiana, consiguiendo además fundir una sensualidad refinada con un conceptualismo lleno de sugerencias.



Razón de Amor (1936)


Razón de amor aparece en 1936, el mismo año en que da comienzo el largo exilio americano del poeta. Dividido en dos partes, la primera de las cuales fluye como un largo poema, el poemario –cuyo título procede de un poema anónimo del siglo xiii que describe el encuentro de dos enamorados en un huerto florido– prolonga el tema de la separación de los amantes iniciado ya al final de «La voz a ti debida», sólo que aquí cobra un nuevo tono la voz del poeta, quien, por medio de la evocación, trata de exorcizar la ausencia de la amada.

Es el libro de la plenitud y el equilibrio, de las sombras y los sueños convertidos en realidad.



Largo Lamento (1938)


Esta obra ha conocido un destino poco generoso: acabada a mediados de 1937 y lista para la publicación en 1938, el proceso editorial se frustró en última instancia, y los poemas que la componían se fueron publicando sueltos con posterioridad, o bien quedaron arrinconados en vida del poeta. Pero Largo lamento es una pieza esencial en la trayectoria de Pedro Salinas, pues compone una tríada con La voz a ti debida y Razón de amor , y culmina, a través de la experiencia de la ruptura entre los amantes, el recorrido lírico (con innegable trasfondo autobiográfico) del que ha sido considerado el mayor poeta contemporáneo del amor.



Confianza (1944)


Comienza con una elegante poesía sobre la lluvia, “Nube en la mano”, que confiere a todo el libro un tono de optimismo. Varía el lugar común literario de las lluvias de abril que traen flores de mayo. Aquí como tan a menudo antes, Salinas empieza por plantear un acertijo que el resto del poema resuelve, como para insinuar que el agua en general simboliza el misterio.

En Confianza Salinas busca la respuesta a sus problemas filosóficos en la naturaleza.



El Contemplado (1946)


Poema compuesto de un solo tema con catorce variaciones. La totalidad recapitula todo el simbolismo saliniano del agua. Para todo lo que Salinas intenta aquí, podemos encontrar analogías en otras antologías suyas. Desde Puerto Rico en 1944, escribió a la hispanista Eleanor Turnbull, “Soy idólatra del mar”. El tema previo a las variaciones recalca el esfuerzo de contemplar al tú, el mar de Puerto Rico, para llegar a su esencia o nombre arquetípico, el Contemplado.

En El contemplado el poeta realiza una serie de reflexiones filosóficas contemplando el mar de Puerto Rico, que presenta cierta superioridad sobre nuestra vida cotidiana. Es un diálogo entre el poeta y el mar en la búsqueda de valores perennes en el arte para trascender nuestras propias limitaciones.



Todo Más Claro y Otros Poemas (1949)


En Todo más claro,también aparece la búsqueda por lo perenne pero esta vez basándose en el mundo moderno. ("Cero": horror y amenaza de la bomba atómica).




¡Que lo disfruten los que puedan!


Biografia Pedro Salinas

/ 10 julio 2009 /

Hijo de un comerciante en géneros, Pedro Salinas Elmas, y de Soledad Serrano Fernández. Estudió derecho, filosofía y letras. Su vida estuvo dedicada a la docencia universitaria, que comenzó como lector de español en La Sorbona desde 1914 a 1917; allí se doctoró en Letras y adquirió un gran amor por la obra de Marcel Proust, de cuyo À la recherche du temps perdu tradujo al castellano los tres primeros volúmenes.

Se casó en 1915 con Margarita Bonmatí Botella, una alicantina natural de Santa Pola e hija de un industrial con destilerías en Argel. Salinas le escribió cada día una carta de amor y ese epistolario fue recogido en Cartas de amor a Margarita (1912-1915) por su hija Soledad Salinas; también tuvo otro hijo, Jaime Salinas, editor y escritor, que ha ganado el premio Comillas de biografía por su libro Travesías: Memorias (1925-1955).

En 1918 Pedro gana una cátedra en la Universidad de Sevilla (donde tuvo como alumno a Luis Cernuda) y entre 1922 y 1923 enseñó en Cambridge; pasó luego a la de Murcia (1923-1925). En 1925 publicó una versión modernizada del Cantar de Mio Cid. En 1926 pasó a la Universidad de Madrid donde fundará en 1932 la revista Índice Literario para dar cuenta de las novedades literarias hispánicas. También escribió en Los Cuatro Vientos. Entre 1928 y 1936 fue investigador del Centro de Estudios Históricos, donde se encargó de la sección de literatura moderna.

Fue nombrado profesor de la Escuela Central de Idiomas y secretario general de la Universidad Internacional de Verano de Santander. Allí conoció en el verano de 1932 a una estudiante norteamericana, Katherine R. Whitmore, que sería luego profesora de lengua y literatura española en Smith College (Northampton, Massachusetts); ella es la destinataria de su trilogía poética La voz a ti debida, Razón de amor y Largo lamento; este romance se mantuvo aun cuando Katherine regresó a Estados Unidos para proseguir sus estudios, en forma epistolar; volvió para el curso académico 1934-1935, pero la mujer de Salinas descubrió el affaire e intentó suicidarse. Ante esto Katherine intentó poner fin a la relación, pero la Guerra Civil y el exilio del vate en Norteamérica, dificultaron estos propósitos; de todas formas, en 1939 Katherine se casó con su colega Brewer Whitmore y, aunque tuvo aún esporádicas noticias sobre Salinas, la conexión se rompió definitivamente. Se vieron por última vez en 1951, y Katherine falleció en 1982; autorizó sin embargo la publicación de su Epistolario con Salinas, guardado en la biblioteca de la Universidad Harvard, siempre que fuera 20 años después de su muerte y se omitieran las que ella le envió. Las de Salinas son unas trescientas, testimonio de una relación que duró quince años hasta que concluyó en 1947.

Pedro Salinas pasó algunas vacaciones de verano en un pueblo de Alicante, Altet, pedanía de Elche, donde su mujer poseía una hacienda familiar, de nombre "Lo Cruz". Sostuvo una temprana, duradera y gran amistad con Jorge Guillén, de trayectoria muy parecida a la suya y con quien inició un activo epistolario que también ha sido publicado. Menos conocida es la amistad que sostuvo con Miguel Hernández, cuyo libro Perito en lunas saludó y promocionó en una reseña publicada en Índice literario, núm. 2 de 1933.

La Guerra Civil Española le sorprende en Santander como secretario en la Universidad Internacional de Verano (lo fue entre 1933 y 1936). Marcha a América para enseñar en la universidad de Wellesley College y en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, en Estados Unidos. En el verano de 1943 se trasladó a la Universidad de Puerto Rico. En 1946 regresa a su cátedra de la Universidad Johns Hopkins. Fallece en Boston el 4 de diciembre de 1951 y está enterrado en San Juan de Puerto Rico.
Fuente: Wikipedia

Publicaciones
:

Poesía

* Presagio, M., Índice, 1923.
* Seguro azar, M., Revista de Occidente, 1929.
* Fábula y signo, M., Plutarco, 1931.
* La voz a ti debida, M., Signo, 1933.
* Razón de amor, M., Ediciones del Árbol; Cruz y Raya, 1936.
* Error de cálculo, México, Imp. Miguel N. Lira, 1938.
* Lost Angel and other poems, Baltimore, The John Hopkins Press, 1938 (Antología bilingüe con poemas inéditos. Trad. de Eleanor L. Thurnbull).
* Poesía junta, Bs. As., Losada, 1942.
* El contemplado (Mar; poema), México, Nueva Floresta; Stylo, 1946.
* Todo más claro y otros poemas, Bs. As., Sudamericana, 1949.
* Poesías completas, M., Aguilar, 1955 (Incluye el libro inédito Confianza).
* Poesías completas, M., Aguilar, 1956 (Edición de Juan Marichal).
* Volverse sombra y otros poemas, Milán, All'insegna del pesce d'oro, 1957.
* Poesía completas, B., Barral, 1971.

Teatro

* El director (1936)
* El parecido (1942-1943)
* Ella y sus fuentes (1943)
* La bella durmiente (1943)
* La isla del tesoro (1944)
* La Cabeza de la Medusa (1945)
* Sobre seguro (1945)
* Caín o Una gloria científica (1945)
* Judit y el tirano (1945)
* La estratosfera. Vinos y cervezas (1945)
* La Fuente del Arcángel (1946)
* Los santos (1946)
* El precio (1947)
* El chantajista (1947)

Otras

* Cartas de amor a Margarita (1912-1915), edición de Soledad Salinas de Marichal, (Madrid: Alianza Editorial, 1986).
* Cartas a Katherine Whitmore. Epistolario secreto del gran poeta del amor (Barcelona: Tusquets, 2002).
* El defensor. Alianza Editorial. Madrid (2002)
* Vísperas del gozo (1926)
* La bomba increíble (1950)
* El desnudo impecable y otras narraciones (1951).
* Literatura española. Siglo XX (1940)
* Jorge Manrique o tradición y originalidad (1947)
* La poesía de Rubén Darío (1948)
* Ediciones de Fray Luis de Granada y San Juan de la Cruz.


Federico Garcia Lorca presentando a Pedro Salinas

Pedro Salinas - La Voz a Ti Debida

/ 05 julio 2009 /


"La Voz a Ti Debida" es la obra más significativa de Pedro Salinas. Su título procede de la Égloga III de Garcilaso (mas con la lengua muerta y fría en la boca / pienso mover la voz a ti debida?). En esta obra se narra el encuentro del amor y el deseo del poeta por desvelar la esencia de la amada, que se oculta tras su apariencia.

Obra que habría de ejercer una larga y decisiva influencia en la formación de algunos de los más importantes poetas de la postguerra española, el libro es un largo poema de amor en el que Pedro Salinas (1891-1951) optó por una sencillez caracterizada por la transparencia, la nitidez del lenguaje y la sabia reelaboración del habla cotidiana, consiguiendo además fundir una sensualidad refinada con un conceptualismo lleno de sugerencias.





Algunos Poemas


Tú vives siempre en tus actos.
Con la punta de tus dedos
pulsas el mundo, le arrancas
auroras, triunfos, colores,
alegrías: es tu música.
La vida es lo que tú tocas.

De tus ojos, sólo de ellos,
sale la luz que te guía
los pasos. Andas
por lo que ves. Nada más.

Y si una duda te hace
señas a diez mil kilómetros,
lo dejas todo, te arrojas
sobre proas, sobre alas,
estás ya allí; con los besos,
con los dientes la desgarras:
ya no es duda.
Tú nunca puedes dudar.

Porque has vuelto los misterios
del revés. Y tus enigmas,
lo que nunca entenderás,
son esas cosas tan claras:
la arena donde te tiendes,
la marcha de tu reló
y el tierno cuerpo rosado
que te encuentras en tu espejo
cada día al despertar,
y es el tuyo. Los prodigios
que están descifrados ya.

Y nunca te equivocaste,
más que una vez, una noche
que te encaprichó una sombra
-la única que te ha gustado-.
Una sombra parecía.
Y la quisiste abrazar.
Y era yo.

(...)

Y súbita, de pronto,
porque sí, la alegría.
Sola, porque ella quiso,
vino. Tan vertical,
tan gracia inesperada,
tan dádiva caída,
que no puedo creer
que sea para mí.
Miro a mi alrededor,
busco. ¿De quién sería?
¿Será de aquella isla
escapada del mapa,
que pasó por mi lado
vestida de muchacha,
con espumas al cuello,
traje verde y un gran
salpicar de aventuras?
¿No se le habrá caído
a un tres, a un nueve, a un cinco
de este agosto que empieza?
¿O es la que vi temblar
detrás de la esperanza,
al fondo de una voz
que me decía: "No"?

Pero no importa, ya.
Conmigo está, me arrastra,
Me arranca del dudar.
Se sonríe, posible;
toma forma de besos,
de brazos, hacia mí;
pone cara de mía.
Me iré, me iré con ella
a amarnos, a vivir
temblando de futuro,
a sentirla de prisa,
segundos, siglos, siempres,
nadas. Y la querré
tanto, que cuando llegue
alguien
- y no se le verá,
no se le han de sentir
los pasos - a pedírmela
(es su dueño, era suya),
ella, cuando la lleven,
dócil, a su destino,
volverá la cabeza
mirándome. Y veré
que ahora sí es mía, ya..

Ahí, detrás de la risa,
ya no se te conoce.
Vas y vienes, resbalas
por un mundo de valses
helados, cuesta abajo;
y al pasar, los caprichos,
los prontos te arrebatan
besos sin vocación,
a ti, la momentánea
cautiva de lo fácil.
"¡Qué alegre!", dicen todos.
Y es que entonces estás
queriendo ser tú otra,
pareciéndote tanto
a ti misma, que tengo
miedo a perderte, así.

Te sigo. Espero. Sé
que cuando no te miren
túneles ni luceros,
cuando se crea el mundo
que ya sabe quien eres
y diga: "Sí, ya sé",
tú te desatarás,
con los brazos en alto,
por detrás de tu pelo,
la lazada, mirándome.
Sin ruido de cristal
se caerá por el suelo,
ingrávida careta
inútil ya, la risa.
Y al verte en el amor
que yo te tiendo siempre
como un espejo ardiendo,
tú reconocerás
un rostro serio, grave,
una desconocida
alta, pálida y triste,
que es mi amada. Y me quiere
por detrás de la risa.

(...)

Yo no puedo darte más.
No soy más que lo que soy.

¡Ay, cómo quisiera ser
arena, sol, en estío!
Que te tendieses
descansada a descansar.
Que me dejaras
tu cuerpo al marcharte, huella
tierna, tibia, inolvidable.
Y que contigo se fuese
sobre ti, mi beso lento:
color,
desde la nuca al talón,
moreno.

¡Ay, cómo quisiera ser
vidrio, o estofa o madera
que conserva su color
aquí, su perfume aquí,
y nació a tres mil kilómetros!
Ser
la materia que te gusta,
que tocas todos los días
y que ves ya sin mirar
a tu alrededor, las cosas
-collar, frasco, seda antigua-
Que cuando tú echas de menos
Preguntas: “¡Ay!, ¿dónde está?”

¡Y, ay, cómo quisiera ser
una alegría entre todas,
una sola, la alegría
con que te alegraras tú!
Un amor, un amor solo:
el amor del que tú te enamorases.

Pero
no soy más que lo que soy.

(...)

¿Serás, amor
un largo adiós que no se acaba?
Vivir, desde el principio, es separarse.
En el primer encuentro
con la luz, con los labios,
el corazón percibe la congoja
de tener que estar ciego y solo un día.
Amor es el retraso milagroso
de su término mismo;
es prolongar el hecho mágico
de que uno y uno sean dos, en contra
de la primer condena de la vida.
Con los besos,
con la pena y el pecho se conquistan
en afanosas lides, entre gozos
parecidos a juegos,
días, tierras, espacios fabulosos,
a la gran disyunción que está esperando,
hermana de la muerte o muerte misma.
Cada beso perfecto aparta el tiempo,
le echa hacia atrás, ensancha el mundo breve
donde puede besarse todavía.
Ni en el llegar, ni en el hallazgo
tiene el amor su cima:
es en la resistencia a separarse
en donde se le siente,
desnudo, altísimo, temblando.
Y la separación no es el momento
cuando brazos, o voces,
se despiden con señas materiales:
es de antes, de después.
Si se estrechan las manos, si se abraza,
nunca es para apartarse,
es porque el alma ciegamente siente
que la forma posible de estar juntos
es una despedida larga, clara.
Y que lo más seguro es el adiós.


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