EL PEQUEÑO NIÑO PERDIDO
«Padre, padre, ¿adónde vas?
No camines tan deprisa.
Habla, padre, a tu pequeño,
Que si no estaré perdido.»
Era la noche muy negra y el padre no estaba allí,
Al niño mojó el rocío;
La ciénaga era profunda, más y más lloraba el niño:
Se esfumaron los vapores.
EL PEQUEÑO NIÑO ENCONTRADO
El pequeño niño perdido en el cenagal,
Guiado por la luz errante,
Lloraba; mas su Creador, siempre cerca,
Apareció, cual su padre, vestido de blanco.
Besó al pequeñuelo, le tomó la mano,
Lo llevó a su madre;
Ella, lívida de pena, por el valle solitario,
Llorando buscaba a su niño pequeño.
William Blake



0 comentarios:
Publicar un comentario