XLIV
Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.
I
Nunca perseguí la gloria
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse.
XXIX
Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino:
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.
Antonio Machado
de Proverbios y cantares
extras
Hace algún tiempo en ese lugar,
donde hoy los bosques se visten de espinos,
se oyó la voz de un poeta gritar:
«Caminante no hay camino, se hace camino al andar».
Golpe a golpe, verso a verso…
Murió el poeta lejos del hogar,
le cubre el polvo de un país vecino,
al alejarse, le vieron llorar:
«Caminante, no hay camino, se hace camino al andar»
Golpe a golpe, verso a verso…
Cuando el jilguero no puede cantar,
cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar:
«Caminante no hay camino, se hace camino al andar»
Golpe a golpe, verso a verso…

