Pasada ya la cumbre de la vida, justo del otro lado, yo contemplo un paisaje no exento de belleza en los días de sol, pero en invierno inhóspito. Aquí sería dulce levantar la casa que en otros climas no necesité, aprendiendo a ser casto y a estar solo. Un orden de vivir, es la sabiduría. Y qué estremecimiento, purificado, me recorrería mientras que atiendo al mundo de otro modo mejor, menos intenso, y medito a las horas tranquilas de la noche, cuando el tiempo convida a los estudios nobles, el severo discurso de las ideologías —o la advertencia de las constelaciones en la bóveda azul... Aunque el placer del pensamiento abstracto es lo mismo que todos los placeres: reino de juventud.
Solo: tú y las palabras, y solo de verdad, clarines y arcos de triunfo no están en este ser.
Tú les miras el alma, su primer rostro buscas años y años - mátate, no vas a encontrar nada.
Y allí lucen antorchas, en aquel dulce hogar donde moran los hombres, y de labios rosados, cuelga, de labios húmedos, cual perla, inofensiva, la palabra.
Mas tus años se ajan de un modo diferente, hasta los sueños: silabas - mas tú, callado, te vas yendo.
Mi mirada es nítida como un girasol. Tengo la costumbre de ir por los caminos mirando a la derecha y a la izquierda, y de vez en cuando mirando para atrás... Y lo que veo a cada instante es lo que nunca había visto antes, y me doy cuenta muy bien de ello... Sé sentir el pasmo esencialque tiene un niño si, al nacer,de veras reparase en que nacía... Me siento nacido a cada instante a la eterna novedad del mundo... Creo en el mundo como en una margarita porque lo veo. Pero no pienso en élporque pensar es no comprender... El mundo no se ha hecho para que pensemos en él (pensar es estar enfermo de los ojos), sino para que lo miremos y estemos de acuerdo... Yo no tengo filosofía: tengo sentidos... Si hablo de la naturaleza, no es porque sepa lo que es, sino porque la amo, y la amo por eso, porque quien ama nunca sabe lo que ama ni sabe por qué ama, ni lo que es amar... Amar es la eterna inocencia, y la única inocencia es no pensar...